
El Departamento de Estado de los Estados Unidos confirmó que revocará la visa presidencial de Gustavo Petro, basándose en lo que calificó como declaraciones “imprudentes e incendiarias”.
La decisión ocurre después de que el mandatario participara en una manifestación pro-palestina en Nueva York, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la que pidió que soldados estadounidenses desobedezcan órdenes y alentó acciones de protesta callejera que el gobierno norteamericano considera una incitación a la violencia.
El vocero del Departamento de Estado escribió en X que las medidas se toman “debido a sus acciones imprudentes e incendiarias”, haciendo referencia explícita al llamado de desobediencia militar.

Por su parte, Petro ha denunciado que esta decisión viola las reglas de inmunidad internacional de los jefes de Estado, y argumentó que se trata de un castigo político por criticar la política exterior de Washington. También sugirió que la sede de la ONU en Nueva York podría moverse si no se garantiza la neutralidad diplomática.

Hasta el momento no hay un pronunciamiento oficial detallado del gobierno de EE. UU. más allá del mensaje del Departamento de Estado.




