
En un nuevo debate de control político, el Concejo Municipal de Ibagué citó al secretario de Movilidad, Fabián Rodríguez, para analizar el estancado proyecto de implementación de zonas azules en la ciudad. Un sistema que, pese a intentarse poner en marcha desde hace varios años para mejorar el ordenamiento del parqueo en vías públicas, sigue sin concretarse.
El concejal William Rosas fue enfático al señalar que este proyecto debe ser una realidad en el actual periodo de gobierno (2024-2027):
> “Estamos incumpliendo con el Plan de Ordenamiento Territorial. Necesitamos zonas azules amigables, sostenibles y organizadas. Sin ellas, ha aumentado el número de comparendos por abandono de vehículos. Se necesita un nuevo acuerdo municipal o una reforma al decreto vigente”.
Rosas también propuso la creación de una mesa técnica entre la Secretaría de Movilidad, la Gestora Urbana, representantes de moteros, conductores de vehículos alternativos, parqueaderos privados y el propio Concejo para avanzar en la reglamentación clara y actualizada del sistema, como ya ocurre en ciudades similares como Pereira o Manizales.
Por su parte, el secretario Fabián Rodríguez reconoció la urgencia del tema. Señaló que en lo corrido de 2024 y parte del 2025 ya se han impuesto cerca de 11.000 comparendos por mal parqueo y vehículos abandonados en vía pública.
“Es una necesidad. El debate nos deja como tarea avanzar en mesas de trabajo conjuntas. La ciudadanía requiere un uso racional del vehículo y una solución concreta al problema de parqueo en la ciudad”, afirmó Rodríguez, aunque evitó comprometerse con una fecha específica de implementación.
La Personería de Ibagué, representada por Eduardo Espinosa, advirtió que los actos administrativos que actualmente sustentan las zonas azules están jurídicamente desfasados.
> “El acuerdo 021 de 2017 y el decreto 602 de 2018 ya no tienen fuerza ejecutoria, según el artículo 91 de la Ley 1437. Por eso pedimos que se expidan nuevos actos administrativos desde cero para blindar jurídicamente el proceso”, explicó el personero.
Espinosa también aseguró que si no se parte de una base legal sólida, cualquier ciudadano podría demandar el proceso, lo que pondría en riesgo toda la implementación. No recomienda una simple modificación, sino un nuevo acuerdo y decreto.
Aunque hay voluntad política, el proyecto sigue en vilo. Mientras tanto, Ibagué continúa sin una regulación moderna y efectiva del parqueo en vía pública, y los ciudadanos enfrentan diariamente sanciones en un sistema que no ofrece alternativas claras ni soluciones estructurales.




