
La participación del Tolima en el Reinado Nacional del Arroz, realizado en Aguazul, Casanare, dejó un mensaje claro: cuando hay preparación, hay resultados. Nuestra representante logró el título de Virreina Nacional, destacándose por su conocimiento del arroz, su discurso sólido y su excelente representación del departamento.
Este resultado demuestra que el Tolima tiene talento de sobra. Sin embargo, también evidencia una deuda pendiente: el acompañamiento institucional. No basta con entregar un aval. Las candidatas necesitan respaldo real por parte de la Secretaría de Cultura y Turismo, con planificación, comitiva, logística y presencia permanente. Competir sin apoyo es competir en desventaja.
Las jóvenes del Tolima tienen potencial, identidad y capacidades, pero requieren procesos de preparación más largos y equipos que las respalden. El éxito no puede depender solo del esfuerzo personal o familiar.
También hace falta mayor visibilidad en medios y redes sociales. Nuestras representantes a nivel nacional necesitan promoción, notas de prensa y apoyo digital desde el propio departamento. Mostrar lo nuestro también es defender el territorio.
Y un ejemplo claro es Angella Alejandra Uribe Díaz, Señorita Melgar y hoy Señorita Tolima: una joven integral, líder, formada, con visión social y cultural. De Melgar para Colombia, su proyección es evidente y su futuro en el mundo de los reinados es prometedor.
El Tolima ya demostró que puede llegar lejos. Ahora falta que las instituciones caminen al mismo ritmo de su talento.
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