
Un análisis reciente señala que, aunque Israel ha obtenido importantes victorias militares en Gaza, enfrenta un creciente aislamiento internacional. Las críticas se centran en el alto número de víctimas civiles, los desplazamientos masivos y la hambruna que afecta a miles de personas en la Franja.
Organismos humanitarios y gobiernos de diferentes regiones han expresado preocupación por la crisis, advirtiendo que el impacto sobre la población civil ha debilitado la legitimidad de las acciones israelíes a nivel diplomático.
Expertos sostienen que esta pérdida de apoyo podría tener efectos en las relaciones bilaterales de Israel, en su posición en organismos multilaterales y en la presión por un cese al fuego que permita el ingreso de ayuda humanitaria.




