
La alcaldesa de Ibagué, Johana Aranda, confirmó la salida de Francisco Espín de la Secretaría de Gobierno, una de las dependencias con mayor responsabilidad dentro de la Administración Municipal. La mandataria aseguró que el funcionario permanecerá en el cargo hasta el 30 de julio, con el fin de realizar un proceso de empalme ordenado.
Según explicó Aranda, la decisión responde a motivos personales y familiares de Espín y no a cuestionamientos sobre su gestión. Sin embargo, anunció que la persona que llegue a reemplazarlo deberá contar con un perfil altamente especializado en seguridad ciudadana, orden público y articulación con la Fuerza Pública, en un momento en el que la inseguridad continúa siendo una de las principales preocupaciones de los ibaguereños.
La salida de Espín se produce luego de haber sido el secretario más citado a debates de control político en el Concejo de Ibagué, donde varios concejales cuestionaron su gestión en materia de seguridad, convivencia y respuesta institucional. Para algunos sectores políticos, esa presión terminó influyendo en la decisión de la mandataria de renovar el liderazgo de una de las carteras más estratégicas del gobierno local.
El anuncio ha generado reacciones divididas. Mientras algunos consideran que el cambio representa una oportunidad para fortalecer la estrategia de seguridad y recuperar la confianza ciudadana, otros reconocen el trabajo adelantado por Espín en la coordinación con las autoridades y en la atención de diferentes conflictos de convivencia.
Este movimiento sería apenas el inicio de un nuevo remezón administrativo. Fuentes cercanas a la Administración señalan que en las próximas semanas podrían anunciarse cambios en entidades descentralizadas, donde la alcaldesa no estaría conforme con el rendimiento de algunos funcionarios y buscaría acelerar la ejecución de proyectos durante la recta final de su mandato.
Con este ajuste, la Administración Municipal apuesta por conformar un equipo con mayor capacidad de respuesta frente a los desafíos en materia de seguridad y cumplimiento de las metas del plan de desarrollo.




