
Con esta inversión histórica, la Gobernación impulsa la creatividad, la participación ciudadana y la construcción de paz, consolidando la cultura como un eje de transformación social y desarrollo humano.
“Hoy hicimos un gran reconocimiento a todos nuestros gestores culturales que recibieron estímulos dentro de nuestro Plan de Estímulos, que ya suma más de $2.150 millones desde el Gobierno Departamental, con más de 114 iniciativas premiadas”, destacó Alexander Castro Salcedo, secretario de Cultura y Turismo del Tolima.
El impacto de este portafolio va más allá de las cifras: fortalece el tejido social, da visibilidad a los proyectos que nacen desde los territorios y promueve el acceso equitativo a las oportunidades culturales.
“Esto vincula más a las comunidades, nos permite llegar a las necesidades de cada territorio y visibiliza los procesos que adelantamos desde las diferentes áreas”, expresó Paola Hormechea, fundadora de La Gaitana Café Arte.
Desde el sur del Tolima, los gestores culturales también ven en el arte una herramienta para la paz y la convivencia.
“Si hay paz en el sur, hay paz en el Tolima”, afirmó Ana Villarreal, de la colectiva ExpressArte, quien resaltó el papel de estos estímulos en la reducción de brechas sociales y la apertura de oportunidades para las nuevas generaciones.
“Vemos la posibilidad de la convergencia regional para reducir desigualdades y promover proyectos de vida sin violencia, especialmente para niños, niñas, adolescentes y jóvenes. Apostamos a la paz y a la construcción de futuro desde la cultura”, agregó Villarreal.
Asimismo, destacó la transparencia y el rigor del proceso de selección:
“Desde nuestra organización hemos aprendido a estructurar propuestas con criterios claros y exigentes. Este año sentimos que la transparencia fue un principio fundamental, que nos brinda tranquilidad y confianza en que nuestro trabajo es evaluado con justicia”, puntualizó.
Con esta entrega de estímulos, el Tolima reafirma que invertir en cultura es invertir en su gente.
Cada proyecto apoyado representa una historia de esfuerzo, creatividad y compromiso con el territorio.
Más que un aporte económico, estos recursos son una apuesta por la esperanza, la paz y el futuro, donde el arte continúa siendo la voz que une y transforma a las comunidades tolimenses.




