
La confrontación política entre el presidente Gustavo Petro y el expresidente Álvaro Uribe Vélez alcanzó un nuevo pico de tensión. Tras las polémicas declaraciones del jefe de Estado, quien se refirió a Uribe con un insulto que generó rechazo y debate nacional, el exmandatario respondió con un mensaje explosivo en el que acusa a Petro de “teatro” y de usar la confrontación personal para ocultar las crisis del país.

Uribe no se guardó nada. En una serie de señalamientos directos, afirmó que el presidente cambia de tono según el escenario internacional y arremete contra él cuando le conviene políticamente. “Petro se vuelve mansurrón con el presidente Trump; regresa al Petro original para insultarme”, señaló, marcando una diferencia entre el discurso externo y el interno del Gobierno.
El exmandatario fue más allá y acusó a Petro de atacar a su familia mientras evita hablar de la suya, y de llevar al país por un camino fiscal riesgoso. “Aumenta la deuda para quebrar el fisco”, afirmó, en una crítica frontal a la política económica del actual Gobierno.
En su pronunciamiento, Uribe también lanzó graves cuestionamientos sobre la gestión presidencial: habló de corrupción, de la “destrucción de la salud” y del “creciente narcoterrorismo”, asegurando que el Ejecutivo intenta desviar la atención pública con discursos provocadores y polémicas calculadas. “Pretende tapar todo poniéndonos a hablar del divertido discurso de ayer”, ironizó.
Finalmente, Uribe arremetió contra el senador Iván Cepeda, a quien cuestionó por declaraciones hechas en Madrid, acusándolo de tratar a Colombia como un “protectorado terrorista” y sugiriendo una relación oscura con actores ilegales.




