
El Tribunal Superior de Bogotá falló este martes una tutela a favor del expresidente Álvaro Uribe Vélez, ordenando su libertad inmediata mientras se resuelve la segunda instancia del fallo condenatorio en su contra. La decisión implica que el exmandatario podrá quedar libre de manera provisional, hasta que el proceso avance en apelación.
El caso contra Uribe vivió un giro clave luego de que, el pasado 1 de agosto de 2025, la jueza Sandra Liliana Heredia lo condenara a 12 años de prisión domiciliaria por los delitos de fraude procesal y soborno en actuación penal. Además, le impuso una millonaria multa e inhabilitación de más de ocho años para ejercer cargos públicos. El fallo lo convirtió en el primer expresidente colombiano condenado penalmente en la historia reciente del país.
Tras conocerse la sentencia, su defensa interpuso una acción de tutela ante el Tribunal Superior de Bogotá, argumentando vulneración de derechos fundamentales como la presunción de inocencia, el debido proceso y la libertad, pues la captura domiciliaria fue ordenada antes de que la condena quedara en firme.
Inicialmente, el Tribunal negó una medida provisional de libertad, al considerar que no se cumplían los requisitos de urgencia. Sin embargo, tras varios conflictos internos de reparto de tutelas y la asignación definitiva del caso al magistrado Luis Enrique Bustos, finalmente la corporación resolvió conceder la tutela y ordenar la libertad inmediata del exmandatario.
¿Qué viene ahora?
La decisión no significa la absolución de Uribe. El proceso judicial continúa, y será la segunda instancia del Tribunal Superior la que determine si se confirma, modifica o revoca la condena. En caso de ser ratificada, la sentencia será ejecutada en su totalidad; si se cae, Uribe quedará libre de toda sanción.
Repercusiones
La decisión de este 19 de agosto marca un nuevo capítulo en el proceso judicial y político de quien fue presidente entre 2002 y 2010. Más allá de lo jurídico, la libertad de Uribe impacta el panorama político nacional, en un momento en el que el expresidente sigue siendo una figura clave dentro del Centro Democrático y con miras a las elecciones de 2026.




