
Cerramos 2025 con la frente en alto y la satisfacción del deber cumplido. Este año logramos ser la curul con el mayor número de ordenanzas aprobadas en todo el departamento. No es una cifra para presumir, es la evidencia de que nuestro trabajo no se mide en discursos bonitos, sino en resultados concretos que transforman la vida de los tolimenses.
Durante este año recorrimos casi todos los municipios del Tolima. Porque estamos convencidos de que el control político no se ejerce desde una oficina con aire acondicionado, sino en el territorio, cara a cara con la gente, entendiendo sus necesidades reales. Estuvimos donde nos necesitaban, cuando nos necesitaban.
Este 2025 logramos la aprobación de cinco proyectos de ordenanza que hoy son norma departamental. Fortalecimos el turismo con la Ruta al Nevado desde Anzoátegui y el reconocimiento al Santuario Nacional de Nuestra Señora del Carmen de Apicalá como escenario de desarrollo turístico y religioso del departamento, abriendo nuevas oportunidades económicas para estas regiones. Institucionalizamos el Festival de Música Tropical Pijao de Oro y el Festival Dancístico y Cultural «El Sur del Tolima Vive la Danza», garantizando que nuestra cultura tenga el respaldo que merece. Y cumplimos un compromiso histórico con quienes nos mantienen informados: aprobamos los lineamientos para la primera Política Pública de Dignificación, Protección y Reconocimiento de Periodistas y Comunicadores Sociales del departamento.
Pero el trabajo no se detuvo ahí. Dejamos en trámite avanzado el proyecto más ambicioso: la declaratoria de miles de hectáreas de la ecorregión del Bosque de Galilea como zona de especial protección.
La Asamblea es importante, sí, pero la política también tiene que ser humana y cercana a la gente. Por eso, desde la Casa Uribista atendimos gratuitamente a más de 300 familias con asesoría jurídica y psicosocial. Más de 300 familias que no estuvieron solas cuando más lo necesitaban. También entregamos más de 30 reconocimientos a esos líderes que trabajan en silencio, que construyen grandeza sin pedir reflectores.
Mi compromiso con el Tolima no cambia. Seguiremos trabajando con hechos, con carácter, con resultados que se puedan ver y tocar. Porque lo nuestro no son las promesas que se las lleva el viento. Lo nuestro son los resultados.
Gracias por su confianza. En 2026, con más fuerza que nunca.




