
Durante la jornada “Juntos por la transformación del Catatumbo, para la vida, la productividad y las economías lícitas”, realizada el 9 de mayo en Tibú (Norte de Santander), el presidente Gustavo Petro interrumpió el evento para rechazar públicamente la intervención de Gustavo Bolívar, director del Departamento para la Prosperidad Social (DPS), quien había tomado la palabra minutos antes. Petro argumentó que Bolívar no debía pronunciarse al haber presentado su renuncia con anterioridad.
“Rompo el orden del día porque no me parece que sea así. Ya los que renunciaron, renunciaron”, afirmó el mandatario, dirigiéndose a su equipo en el escenario y cuestionando la legitimidad de las declaraciones de Bolívar. Para el jefe de Estado, los funcionarios que anuncian su salida del Gobierno no deben seguir representándolo públicamente.
A pesar del pronunciamiento presidencial, Bolívar aún figura como titular del DPS, dado que el presidente no ha oficializado su reemplazo. De hecho, en febrero, Petro había rechazado su renuncia, solicitándole que permaneciera un tiempo más en el cargo. Sin embargo, desde entonces han circulado versiones sobre su eventual candidatura presidencial para 2026, lo que mantiene en suspenso su continuidad en el Gobierno.
El episodio refleja las tensiones internas en la administración Petro, especialmente desde el polémico Consejo de Ministros televisado en febrero, donde se expusieron públicamente desacuerdos y cuestionamientos sobre decisiones clave, como el nombramiento de Armando Benedetti y Laura Sarabia en altos cargos.
Hasta el momento, Gustavo Bolívar no se ha pronunciado sobre el incidente en Tibú ni sobre su salida definitiva del DPS.




