
El menor, que se encontraba disfrutando de unas vacaciones junto a su familia en un hotel de la llamada “ciudad de las piscinas”, fue alcanzado por la pirotecnia en medio de la multitud. De inmediato, el personal del establecimiento le prestó los primeros auxilios y coordinó su traslado a un centro hospitalario en Girardot, donde actualmente recibe atención médica especializada.
El incidente ha generado gran indignación y preocupación en la comunidad, al evidenciar los riesgos del uso indiscriminado de pólvora en celebraciones públicas. Además, reabre el debate sobre la necesidad de reforzar la regulación y control del uso de fuegos artificiales, especialmente en escenarios políticos y de concentración masiva.
Las autoridades locales aún no han confirmado si se adelantarán investigaciones para establecer responsabilidades en este caso.




