
Durante una alocución presidencial este lunes, el presidente Gustavo Petro anunció que el gobierno estima un costo de entre $600.000 millones y $1 billón para implementar la estrategia que busca contener el brote de fiebre amarilla en el país. Los recursos, explicó, podrían obtenerse del presupuesto actual o a través de la reasignación de dineros de concesiones de infraestructura 4G y 5G.
Acompañado por el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, y la directora del Instituto Nacional de Salud (INS), Diana Marcela Pava, el mandatario detalló que la inversión permitirá adquirir entre 13 y 14 millones de vacunas, además de cubrir los costos logísticos del plan de contención.
Petro señaló que esos fondos podrían salir de las concesiones de infraestructura vial, argumentando que “están guardando la plata en los bancos en fidecomiso porque no cumplen los contratos de construcción de carreteras”. Según indicó, ya solicitó a la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) evaluar el grado de incumplimiento en estos proyectos. En caso de no ser suficiente, el gobierno no descarta declarar la emergencia económica.
Balance del brote
El ministro de Salud informó que entre 2024 y lo corrido de 2025 se han registrado 79 casos de fiebre amarilla en Colombia, 56 de ellos en este año. La tasa de letalidad preocupa a las autoridades sanitarias, pues se sitúa entre el 40 % y el 50 %, es decir, que entre 40 y 50 de cada 100 personas infectadas fallecen.
El 84 % de los casos corresponde a hombres, debido a que suelen desempeñar actividades en zonas selváticas, donde habitan los mosquitos transmisores del virus —principalmente de los géneros *Haemagogus* y *Sabethes*. En zonas urbanas, el virus puede ser transmitido por el *Aedes aegypti*, el mismo vector del dengue y el zika.
Tolima, el más afectado
Tolima ha sido el departamento más afectado, con 61 casos confirmados y 23 fallecidos. Le siguen Putumayo, con 7 casos (5 muertes), y Nariño y Meta, con 2 casos cada uno. La mayoría de los infectados son personas mayores de 59 años, población que no recibió vacunación contra esta enfermedad en el pasado.
El gobierno espera avanzar rápidamente en la adquisición de vacunas para inmunizar a las zonas más vulnerables y contener el avance del brote.




