
Durante la jornada del sábado, la Fiscalía General de la Nación imputó cargos a Walter Esteban Yonda Ipía, alias “Sebastián”, y a Carlos Steven Obando, alias “Mono”, por su presunta participación en el atentado con carro bomba frente a la Base Aérea Marco Fidel Suárez, ocurrido el 21 de agosto, que dejó seis personas muertas y 77 heridas.
Las autoridades señalaron que ambos fueron retenidos por la comunidad tras detonar uno de los vehículos, cargado con explosivos, presuntamente bajo las órdenes de las disidencias de las FARC lideradas por alias “Iván Mordisco”. Posteriormente, fueron puestos a disposición de la Policía.
En la audiencia, la Fiscalía les imputó los delitos de homicidio agravado en persona protegida, tentativa de homicidio agravado, concierto para delinquir agravado, y fabricación, tráfico o porte de armas, municiones de uso restringido o explosivos.
Según el ente acusador, se estableció que los implicados transportaron y activaron los vehículos con explosivos compuestos por nitrato de amonio, polvo de aluminio y granadas. Su objetivo: detonar los carros frente a la base aérea y huir antes de la explosión. La Fiscalía añadió que “Sebastián” brindó detalles de cómo se planeó el ataque durante su interrogatorio.
Ambos se abstuvieron de aceptar los cargos. El juez de control de garantías debe ahora decidir las medidas de aseguramiento correspondientes.




