
El Tolima enfrenta una jornada crítica debido a las fuertes lluvias que han incrementado los niveles de ríos y quebradas en gran parte del territorio. Según los reportes del IDEAM, 28 municipios amanecieron en alerta naranja por amenazas hidrológicas, situación que eleva la probabilidad de crecientes súbitas, avenidas torrenciales y desbordamientos.
La directora de la Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo del Tolima, Andrea Mayorquín, advirtió que la zona más comprometida se encuentra desde Ibagué hacia el norte del departamento, aunque el riesgo se extiende a diversos puntos del territorio.
Asimismo, se informó que 18 municipios presentan alerta por deslizamientos, incluidos Rioblanco, Chaparral, Cajamarca, Anzoátegui y Herveo. De manera especial, dos localidades fueron declaradas en alerta roja: Ataco y Santa Isabel, donde la inestabilidad del terreno y el incremento de caudales representan un riesgo mayor para la población.
Mayorquín hizo un llamado urgente a los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo, líderes comunales y ciudadanía para activar planes de prevención y mantenerse atentos a cualquier cambio en el comportamiento de las fuentes hídricas.
“Esta alerta nos indica que los niveles de ríos y quebradas están aumentando y podemos enfrentar avenidas torrenciales y crecientes súbitas. La recomendación es estar articulados y reportar cualquier situación de emergencia”, sostuvo la funcionaria.
La directora también destacó la importancia de fortalecer la conciencia ambiental en momentos de alta vulnerabilidad:
“Si manejamos adecuadamente los residuos sólidos, evitamos arrojarlos a las quebradas y mantenemos limpios los sumideros, las afectaciones en temporadas de lluvias pueden reducirse significativamente”.
Para reportar emergencias, la Secretaría habilitó la línea 313 293 46 49, con el fin de responder de manera rápida y coordinada con organismos de socorro y fuerza pública.
Las autoridades departamentales seguirán en monitoreo permanente ante la persistencia de las lluvias y pidieron a la comunidad permanecer alerta, evitar cruzar ríos crecidos y atender las recomendaciones oficiales.




