
En declaraciones a medios de comunicación, el congresista del Pacto Histórico afirmó con contundencia: “Creemos firmemente que el expresidente Álvaro Uribe debe ser condenado”, y agregó que, tras más de una década de litigios, el caso está por llegar a su desenlace.
“Son 13 años de este largo proceso judicial y hoy sentimos, con mucho orgullo y alegría, haber llegado a este punto”, expresó Cepeda.
El proceso judicial contra el exmandatario se ha convertido en uno de los casos más emblemáticos en la historia reciente de la justicia colombiana. La investigación gira en torno a la presunta manipulación de testigos y fraude procesal, hechos que Uribe ha negado reiteradamente, asegurando que es víctima de una persecución política.
La audiencia clave está programada para el próximo 28 de julio, cuando se espera que el juzgado tome una decisión de fondo sobre el caso.
La declaración de Cepeda no solo aviva el debate político y jurídico en el país, sino que también eleva la tensión de cara a una fecha que podría tener importantes repercusiones institucionales.
El caso tuvo origen en una denuncia del propio Álvaro Uribe contra Iván Cepeda, quien venía investigando los presuntos vínculos del exmandatario con grupos paramilitares. La Corte Suprema, en su momento, archivó la denuncia contra Cepeda y, por el contrario, abrió una investigación contra Uribe por supuesta manipulación de testigos.
El proceso fue trasladado a la justicia ordinaria tras la renuncia de Uribe al Senado en 2020, y desde entonces ha tenido múltiples episodios judiciales, aplazamientos, y decisiones que han mantenido a la opinión pública atenta.
El 28 de julio se perfila como una fecha clave. Si se confirma la condena anticipada por Cepeda, marcaría un precedente sin igual en la historia colombiana: sería la primera vez que un expresidente es condenado por hechos relacionados con manipulación de la justicia.
Desde el uribismo, por su parte, ya se preparan para defender la inocencia de su líder y denuncian lo que consideran un proceso politizado.
La tensión crece. La justicia tiene la palabra.




