
El Gobierno Nacional confirmó que el séptimo ciclo de diálogos con las disidencias de las FARC que permanecen en la Mesa de Negociaciones se llevará a cabo entre el 9 y el 15 de abril de 2025. Así lo anunció Camilo González Posso, coordinador del equipo gubernamental en el proceso, quien destacó los avances logrados en distintas regiones del país.
Según González Posso, el diálogo ha permitido avances significativos en la Amazonía, Antioquia y El Catatumbo, aunque en esta última región se han presentado dificultades debido a la presencia del ELN. Además, resaltó el papel de las organizaciones campesinas y sociales, que han solicitado el fortalecimiento de las Zonas de Reserva Campesina y su inclusión en la agenda del Gobierno Nacional.
Cese al fuego y verificaciones
Uno de los puntos clave del próximo ciclo será la revisión del cese al fuego bilateral, cuya prórroga vence el 15 de abril. Según el coordinador del Gobierno, se espera renovar este acuerdo y avanzar en la construcción de un marco y una ruta de paz a largo plazo.
El Mecanismo de Verificación, que cuenta con componentes nacionales e internacionales, ha señalado que en las zonas con cese al fuego ha habido reducción de confrontaciones y ataques contra líderes sociales, así como prevención de más de 150 incidentes violentos. No obstante, persisten preocupaciones sobre extorsión, minas antipersona y reclutamiento de menores, temas que serán abordados en la próxima ronda de negociaciones.
Reforma agraria y compromiso territorial
González Posso destacó que el proceso ha generado impactos concretos en la reforma agraria, con la entrega de 8.000 hectáreas de tierra en la región del Yarí, y la proyección de otras 4.000 hectáreas adicionales. Para el Gobierno, estas acciones demuestran que es posible generar transformaciones territoriales incluso en medio del conflicto armado.
Finalmente, el funcionario reafirmó el compromiso del Ejecutivo con la búsqueda de un acuerdo marco en 2025, que no solo garantice avances durante la administración actual, sino que siente bases para futuros gobiernos.
El próximo ciclo de diálogos será crucial para definir la continuidad del proceso y consolidar las condiciones para una paz estable y duradera en las regiones más afectadas por la violencia.




