
El senador y exgobernador de Casanare, Alirio Barrera, generó controversia tras celebrar el hundimiento de la reforma laboral con declaraciones que han sido calificadas de discriminatorias. Según el congresista, la iniciativa legislativa habría desincentivado la contratación de mujeres y aprendices del SENA, argumentando que los costos adicionales en licencias y beneficios afectarían a los empresarios.
«Va a entrar una mujer y me va a trabajar 15 días, 14 días no más, en cambio el hombre me trabaja 20, 22 días en el mes», afirmó Barrera, sugiriendo que la contratación femenina sería menos conveniente para los empleadores. También advirtió que los jóvenes sin experiencia, como los del SENA, habrían quedado relegados en el mercado laboral.
Las declaraciones del senador han sido duramente criticadas por sectores que defienden la equidad de género y la inclusión laboral. Diversas organizaciones han rechazado su postura, señalando que refuerza la brecha de oportunidades y la precarización del empleo.
Mientras tanto, Barrera y otros opositores de la reforma sostienen que su hundimiento representa un alivio para la generación de empleo y la estabilidad de las pequeñas y medianas empresas. No obstante, el debate sobre las condiciones laborales en el país sigue abierto, con fuertes cuestionamientos a discursos que, según analistas, podrían promover la desigualdad.




