
Durante un debate de control político en el Concejo de Ibagué, el concejal Jorge Bolívar lanzó fuertes cuestionamientos contra la Unidad de Salud de Ibagué (USI), advirtiendo que la entidad se ha convertido en una “bolsa de empleo” donde más del 70% del presupuesto se estaría gastando en contratación de personal.
Según Bolívar, la USI cuenta con más de 1.300 trabajadores, sin incluir personal temporal ni contratistas por prestación de servicios. “La plata se va en pan y circo, pero el guardado está en la USI”, afirmó el cabildante, quien también señaló que entre 2024 y lo corrido de 2025 se han destinado más de $94 mil millones en pagos de nómina, sin avances significativos en infraestructura o atención.
Además, el concejal denunció que solo 8 de los 19 centros de salud en Ibagué están en funcionamiento, que dos quirófanos permanecen cerrados, y que hay una sola ambulancia disponible en las noches en el Hospital San Francisco. A esto se suma que los rayos X dependen de un único equipo ubicado en el hospital del sur, que ni siquiera pertenece al municipio y por cuyo uso se han pagado más de $1.200 millones a un tercero.
También alertó sobre la precariedad en la toma y traslado de muestras médicas, y los constantes retrasos en entrega de medicamentos, exámenes y atención de urgencias.
“El laboratorio que funciona es solo el del Hospital San Francisco, y en otras sedes solo toman muestras que son enviadas en moto, arriesgando la vida de los pacientes”, advirtió Bolívar.
Finalmente, el concejal exigió a la Superintendencia Nacional de Salud intervenir de inmediato, y pidió acompañamiento de la Contraloría y la Personería. Cuestionó además el paradero de más de $12 mil millones de un empréstito aprobado en 2020, con destino a la construcción de centros de salud como el del Salado y el Topacio, cuyas obras aún no existen.




