
Los productores de arroz en el país vuelven a encender las alarmas por el presunto incumplimiento de los compromisos adquiridos por el Ministerio de Agricultura tras el reciente paro del sector.
Óscar Gutiérrez Reyes, presidente de Dignidad Agropecuaria Colombiana, denunció que el Gobierno no ha respetado los acuerdos que buscaban garantizar precios justos para los agricultores, asegurando una rentabilidad mínima frente a los crecientes costos de producción.
De acuerdo con Gutiérrez, la Cámara Induarroz de la ANDI y Fedearroz presionaron al Ministerio para reducir los precios inicialmente establecidos, propuesta que —según él— fue aceptada en detrimento de los pequeños y medianos productores.
“El Ministerio cedió ante las solicitudes de los industriales, permitiendo que compraran el arroz al valor que ellos quisieran, desconociendo el pacto firmado con los agricultores”, afirmó el dirigente gremial.
A la inconformidad por los precios se suma el retraso en los pagos: muchos productores aún no han recibido el dinero correspondiente a la cosecha entregada desde agosto, acumulando demoras que superan los 45 días. Además, denuncian la aplicación de tablas de descuentos excesivas, que reducen aún más sus ingresos.
La situación, advierten los gremios, podría tener graves consecuencias: reducción en las áreas sembradas, menor producción nacional, incremento de las importaciones y riesgo para la soberanía alimentaria del país.
Gutiérrez hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para que cumpla los compromisos adquiridos, garantice pagos a tiempo y establezca mecanismos que aseguren precios equitativos, especialmente ante la próxima cosecha que comenzará a recogerse en enero.
“Los agricultores no pueden seguir siendo los que asuman las pérdidas mientras otros fijan las condiciones. Sin campo no hay comida, y sin precios justos no hay futuro para la producción nacional”, puntualizó.




