
Indignación en Ibagué por abusos en la venta de sillas para ver el desfile folclórico: “Están cobrando por lo que es del pueblo”
Un verdadero calvario vivieron decenas de familias ibaguereñas y turistas que desde la madrugada llegaron al centro de la ciudad con la ilusión de disfrutar de uno de los desfiles más emblemáticos del Festival Folclórico Colombiano. Sin embargo, se encontraron con la desagradable sorpresa de que prácticamente toda la primera fila de las calles estaba ocupada por sillas puestas por particulares, quienes cobran entre 30.000 y 40.000 pesos por persona para poder ver el paso de las comparsas y carrozas.
Ciudadanos indignados denunciaron a Ángeles Televisión que, pese a ser un evento público y gratuito, cada año se consolida lo que muchos llaman el “cartel de la silla”, un negocio que se aprovecha de la falta de control de las autoridades para imponer cobros abusivos por ocupar el espacio público. “Esto es un robo disfrazado de rebusque; lo que es del pueblo lo están vendiendo al mejor postor”, expresó una madre de familia, quien llegó a las 7:00 de la mañana con sus hijos y fue obligada a retirarse o pagar el elevado valor para quedarse.
Los afectados aseguran que las autoridades no ejercen control efectivo sobre este fenómeno, a pesar de las constantes quejas que se presentan cada año. Para muchos, se trata de una muestra más de cómo el desorden y la falta de autoridad permiten que unos pocos se enriquezcan a costa de una tradición que debería pertenecer a todos.
Los ibaguereños exigen respuestas claras: ¿Quién autoriza esta ocupación? ¿Por qué no se sanciona a quienes lucran ilegalmente del espacio público? ¿Hasta cuándo seguirá el abuso? Mientras tanto, el llamado es a que las autoridades actúen con mano firme para garantizar que el desfile siga siendo una fiesta popular, incluyente y sin barreras económicas para las familias más humildes.




