
El accidente que ocurrió la noche del lunes festivo 6 de enero en el sector de la Vara del Salado aún genera conmoción entre la ciudadanía, especialmente por la gravedad del caso. Jaime Eduardo Molina Sogamoso, el conductor del taxi implicado, fue sorprendido manejando con el máximo grado de alcoholemia (grado 3), mientras las dos víctimas siguen bajo observación médica.
Las motociclistas afectadas, identificadas como Juan Manuel Fierro Porras y Camila Andrea Moreno Morales, sufrieron lesiones graves que requirieron su traslado inmediato a centros asistenciales. Hasta el momento, no se ha conocido una actualización oficial sobre su estado de salud, mientras las autoridades locales avanzan en el proceso investigativo.
El secretario de Movilidad, Ricardo Fabián Rodríguez, reiteró que el conductor del taxi mostró un nivel de irresponsabilidad alarmante al embestir a las motocicletas, cuyos ocupantes no tuvieron oportunidad de reaccionar.
El hecho ha encendido nuevamente el debate sobre las sanciones a conductores en estado de embriaguez y el control efectivo por parte de las autoridades. «Este es un caso que no debe quedar impune. La seguridad vial es responsabilidad de todos», señaló Rodríguez en un comunicado reciente.
La comunidad de Ibagué ha expresado su rechazo y pide respuestas claras sobre las acciones que se tomarán contra el conductor, quien podría enfrentar fuertes sanciones legales y administrativas.




