
De acuerdo con el alcalde Carlos Quiroga, ya son más de 200 las familias damnificadas en lo que va del año, principalmente en sectores rurales donde los vendavales han causado mayores daños.
“Tenemos las dos caras de la moneda: intensos veranos y fuertes aguaceros que han dejado familias afectadas”, señaló el mandatario, quien advirtió que los cambios climáticos han golpeado especialmente los cultivos de plátano, uno de los más vulnerables en la zona.
La Administración Municipal, con el apoyo de la Gobernación del Tolima, ha desplegado maquinaria amarilla para despejar vías, remover deslizamientos y atender los puntos más críticos. Las labores se adelantan de forma conjunta con el municipio de Mariquita, con el fin de garantizar la movilidad y la atención oportuna de las familias afectadas.
El alcalde también alertó sobre la posibilidad de que las lluvias se intensifiquen durante los próximos meses, por lo que hizo un llamado a la comunidad a reforzar medidas de prevención y reportar cualquier emergencia a los organismos de socorro locales.




