
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció que la primera exportación de gas hacia Colombia ya está lista y se encuentra “en la frontera esperando algunos elementos técnicos” para iniciar su envío. La declaración fue realizada durante un balance económico transmitido por la televisión estatal venezolana.
Según Maduro, este sería el primer paso para consolidar un flujo energético permanente entre ambos países, en el marco de la zona económica binacional acordada por Colombia y Venezuela a mediados de junio de 2025, un proyecto que busca impulsar el comercio y la integración fronteriza.
“La primera exportación de gas para Colombia está lista (…) De ahí no vamos a parar, porque Colombia y Venezuela tenemos que estar cada vez más unidas”, manifestó el mandatario venezolano.
Avance político, pero dudas técnicas
Aunque Venezuela asegura tener el gas disponible, expertos y representantes del sector energético colombiano han advertido que la infraestructura requerida no está lista aún.
La Asociación Colombiana de Petróleo y Gas (ACP) ha señalado que la reactivación del gasoducto y los sistemas de interconexión podría tardar entre 18 y 24 meses, debido a años de desinversión y deterioro técnico.
Además, el envío dependerá de autorizaciones regulatorias y posibles condicionantes internacionales, ya que Venezuela continúa bajo sanciones de Estados Unidos, lo que complica operaciones financieras y contratos de comercialización.
Un anuncio en medio de tensiones internacionales
El mensaje de Maduro llega en un momento de fricción diplomática con Estados Unidos, país que ha advertido sobre la necesidad de que Venezuela avance en garantías democráticas para evitar nuevas sanciones.
Aun así, el gobierno venezolano intenta mostrar avances económicos y fortalecer alianzas regionales, incluyendo a Colombia como socio estratégico.
¿Qué representa para Colombia?
Para Colombia, la eventual importación de gas venezolano podría:
Ampliar las fuentes de abastecimiento.
Reducir riesgos de déficit energético a mediano plazo.
Complementar la producción nacional ante la caída de reservas.
Sin embargo, el proceso aún requiere definir precios, contratos, rutas de transporte y la reconstrucción plena del gasoducto binacional.
Lo que viene
Verificación técnica del sistema de transporte en la frontera.
Aprobación de licencias comerciales y regulatorias.
Claridad sobre el impacto de sanciones internacionales.
Firma de acuerdos definitivos entre PDVSA y empresas colombianas.
Por ahora, el anuncio marca un gesto político de integración, pero los retos técnicos y jurídicos determinarán si la “primera exportación de gas” realmente se materializa en el corto plazo.




