
El próximo 28 de julio está programado el anuncio del fallo en el juicio contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez, en el marco del proceso que lo vincula con la presunta manipulación de testigos. Se trata de un caso sin precedentes en la historia reciente de Colombia, donde un exmandatario enfrenta una decisión judicial que podría marcar un antes y un después en la política nacional.
La expectativa es alta, no solo por las implicaciones jurídicas del proceso, sino por el efecto que podría tener en la polarización del país, la opinión pública y el panorama electoral rumbo a las presidenciales de 2026.
El expresidente ha negado los cargos en su contra y ha calificado el proceso como una persecución política. Sin embargo, para otros sectores, el caso representa una oportunidad para que la justicia actúe sin distinciones de poder.
Independientemente del resultado, se anticipan reacciones en todo el espectro político y posibles movilizaciones ciudadanas en los días posteriores al fallo.




