
En una elección marcada por el discurso del mérito y la independencia política, la Asamblea del Tolima escogió a Jessica Lozano como nueva Contralora Departamental para el periodo 2026–2029. Ingeniera de telecomunicaciones, especialista en gerencia financiera y con dos maestrías —en administración y en gobierno y políticas públicas—, Lozano llega al cargo con 12 años de experiencia en control fiscal y un antecedente que ella misma destaca: haber llevado la Contraloría Municipal de Itagüí a los primeros lugares de calificación nacional, según la Auditoría General de la República.
Durante la entrevista concedida tras su elección, Lozano insistió en que su nombramiento es producto de un concurso de méritos transparente y sin intervención política. “Soy una persona técnica, formada, sin ningún sesgo político en el Tolima ni en los territorios donde he ejercido. Mi hoja de vida habla por sí sola”, afirmó. Recalcó además que no adelantó lobby con casas políticas del departamento y que su carrera está libre de investigaciones disciplinarias, penales o fiscales.
Relación con la Contralora saliente y cuestionamientos por su elección en Itagüí
Consultada por su cercanía con la actual Contralora del Tolima, Carolina Giraldo, Lozano señaló que mantiene relaciones profesionales con todos los contralores territoriales del país. “Soy amiga de los 67 contralores territoriales, distritales, municipales y departamentales. Lo técnico prima sobre lo político”, dijo.
Frente a versiones que aseguraban que su elección en Itagüí habría sido objeto de revisión por altas cortes, fue enfática: “Todos los concursos pueden tener demandas, pero hoy Jessica Lozano no tiene ninguna tacha. Las altas cortes investigan a aforados; yo nunca he tenido esa connotación”.
Sus cuatro ejes para el Tolima
La nueva Contralora Departamental explicó que su propuesta de gobierno fiscal se estructura sobre cuatro ejes:
1. Fortalecimiento del control fiscal, con una visión preventiva.
2. Transparencia e inclusión de grupos de interés, apalancadas en tecnologías de la información.
3. Integridad y legalidad de lo público, con articulación ciudadana.
4. Fortalecimiento del talento humano, que considera el “corazón” de la entidad.
Uno de los puntos que más resaltó es la cercanía con las comunidades. De origen cordobés y criada en un municipio de categoría sexta, Lozano dijo comprender las falencias de los territorios apartados: “Sé lo que es vivir lejos del Estado. Mi compromiso es llegar a los municipios del Tolima, escuchar a la ciudadanía y activar rutas claras para atender denuncias e irregularidades”.
Para ello propone mecanismos digitales, redes sociales y herramientas que permitan al ciudadano comunicarse de forma directa con la Contraloría Departamental.
Independencia frente a los elegidos
Al ser cuestionada sobre cómo ejercerá control fiscal sobre quienes hoy la eligen, la nueva funcionaria reiteró que la independencia técnica ha sido su sello. Relató que hace cuatro años ganó la Contraloría de Itagüí también por mérito, sin origen político en Antioquia, y que los resultados —certificaciones de hasta 100% en auditorías— respaldan su gestión.
“Mi compromiso es no defraudar la confianza de los diputados. Los tolimenses encontrarán en mí a una persona cercana a la ciudadanía y rigurosa en la vigilancia de los recursos públicos”, concluyó.
Con su posesión programada para el 1 de enero de 2026, Jessica Lozano asumirá una Contraloría que enfrenta retos de territorialidad, oportunidad en las investigaciones y fortalecimiento institucional. Su promesa es clara: tecnocracia, independencia y presencia en los municipios.




