
La agroindustria del café comienza a tomar fuerza en el norte del Tolima con una apuesta liderada por la gobernadora Adriana Magali Matiz, enfocada en robustecer la cadena productiva cafetera y avanzar hacia la especialización de los corredores productivos. La estrategia busca que los caficultores pasen de vender materia prima a ofrecer productos con mayor valor agregado.

Durante una jornada en el municipio de Casabianca, el director de Desarrollo Agropecuario, Juan Camilo García, socializó dos proyectos clave que prometen cambiar el panorama de la caficultura local. El primero contempla la construcción de una microcentral de café cereza, respaldada por cooperación internacional, que permitirá optimizar procesos comunitarios para la producción de café pergamino seco con estándares de calidad para mercados más exigentes.

A esta iniciativa se suma la inversión de cerca de 140 millones de pesos para la implementación de una torrefactora, donde los productores podrán realizar procesos de trilla, tostión, molido y comercialización de cafés especiales, dando un salto hacia la industrialización del grano.
“Con estos proyectos buscamos no solo fortalecer la producción, sino avanzar en la industrialización del café, permitiendo que las asociaciones y marcas locales tengan mejores oportunidades en el mercado”, afirmó García, quien destacó el potencial de los caficultores de la región.
El alcalde de Casabianca, William Cardona Orozco, celebró la llegada de estas iniciativas y aseguró que representan una oportunidad clave para posicionar al municipio como referente cafetero. “Esta apuesta nos permitirá mejorar los procesos productivos y fortalecer la unión de nuestros cafeteros”, señaló.




