
La ciudad de Ibagué vivió este domingo una de las celebraciones más esperadas del año: el Desfile Nacional del Folclor, evento central del Festival Folclórico Colombiano. Sin embargo, tras el colorido y la alegría de las comparsas y delegaciones de todo el país, lo que quedó fue un escenario lamentable: calles llenas de basura, bancas rotas, jardines destruidos y varios actos de irrespeto al espacio público.
Desde tempranas horas del lunes, cuadrillas de operarios de limpieza trabajaron contrarreloj para recoger toneladas de residuos, entre botellas, empaques y restos de comida dejados por los asistentes. Habitantes de diferentes barrios reportaron también daños a zonas verdes, actos de vandalismo y consumo excesivo de alcohol en espacios públicos, generando molestias y poniendo en evidencia la falta de cultura ciudadana.
Autoridades locales como la Secretaría de Gobierno y la Policía Metropolitana lamentaron el comportamiento de algunos ciudadanos y recordaron que este tipo de eventos, que buscan resaltar la identidad cultural de la región, también requieren compromiso y responsabilidad por parte de los asistentes.
“Es una celebración que debe enorgullecernos a todos, pero no podemos permitir que el desorden y la falta de conciencia ciudadana empañen el esfuerzo de quienes trabajan por mostrar lo mejor de Ibagué”, expresó un portavoz de la Alcaldía.
El llamado es claro: si bien el folclor y la alegría hacen parte del alma tolimense, el respeto por el entorno, el cuidado del espacio público y la responsabilidad colectiva deben estar a la misma altura para que eventos como este sigan siendo motivo de orgullo, y no de vergüenza.




