
El Hospital Reina Sofía de España, en el municipio de Lérida (Tolima), anunció la suspensión de la atención a usuarios afiliados a la Nueva EPS debido a una millonaria deuda que supera los 4.000 millones de pesos por servicios ya prestados.
La medida, tomada por la administración del centro asistencial, afecta directamente a más de 8.100 usuarios y pone en riesgo la atención de aproximadamente 20 mil pacientes que dependen del hospital en la microrregión del norte del Tolima.
Javier Rodríguez, gerente del hospital, explicó que desde abril no han recibido los giros correspondientes y que los 650 millones que giró la EPS recientemente no alcanzan para cubrir siquiera un tercio de lo adeudado. “Nos deben abril, junio y julio. Estamos asfixiados financieramente. Si no se resuelve pronto, nos veremos obligados a cerrar especialidades y suspender servicios esenciales”, advirtió.
Entre las áreas que podrían paralizarse están la vacunación, la atención especializada, el suministro de medicamentos y programas fundamentales para poblaciones vulnerables, como los que se desarrollan en alianza con la Fundación Inclusión para una Nueva Esperanza, que trabaja con niños y adultos mayores con discapacidad.
Rodríguez también denunció maniobras por parte de la EPS, como la devolución masiva de facturas, con el fin de retrasar los pagos a los hospitales. Mientras tanto, proveedores como la cooperativa Codestol han advertido que suspenderán el suministro de medicamentos si no reciben abonos inmediatos.
Este lunes, directivos, personal médico, usuarios y organizaciones sociales realizaron un plantón frente a las oficinas de la Nueva EPS en Lérida, exigiendo soluciones inmediatas. Las protestas continuarán hasta que la entidad responda efectivamente y se comprometa con el pago de lo adeudado.
La situación ha generado alarma en la comunidad y entre las autoridades locales, quienes advierten que está en juego la estabilidad de uno de los centros de salud más importantes de la región.




