
Esta exposición excepcional se enmarca en las celebraciones por el 400 aniversario de la canonización de la santa y reformadora del Carmelo. La urna que contiene su cuerpo podrá ser venerada por los fieles hasta el 25 de mayo, en lo que representa una oportunidad única para los creyentes y peregrinos que acuden desde distintos puntos de España y del mundo.
El sepulcro de Santa Teresa solo se ha abierto al público en dos ocasiones anteriores: en 1760 y en 1914. La muestra actual no solo tiene un valor religioso, sino también cultural e histórico, al permitir un acercamiento físico y espiritual a una de las figuras más influyentes de la mística cristiana y la literatura española.
Santa Teresa de Jesús, nacida en Ávila en 1515, fue una monja carmelita, escritora y doctora de la Iglesia. Fundadora de la orden de las Carmelitas Descalzas, su legado trasciende lo religioso para instalarse también en el pensamiento y las letras. Su cuerpo incorrupto es considerado por muchos como un signo de santidad y objeto de profunda veneración.
La comunidad carmelita ha organizado misas, encuentros y peregrinaciones en torno a esta exposición, que también cuenta con medidas especiales de seguridad y conservación. Miles de personas se esperan durante estos días para rendir homenaje y expresar su devoción a quien es considerada una de las grandes santas de la cristiandad.




