
El proyecto, liderado por el Gobierno departamental en alianza con la Empresa Generadora de Energía del Tolima (EGETSA), marca un hito en la transformación social de esta zona históricamente olvidada.
La iniciativa, que contempla una inversión superior a los 2.000 millones de pesos, busca cerrar brechas de inequidad y mejorar la calidad de vida en territorios rurales. Para los habitantes de estas veredas, la llegada del servicio representa mucho más que un beneficio técnico: significa la apertura a nuevas oportunidades productivas, educativas y sociales.
“Este es un compromiso con las comunidades que por años han esperado una transformación real. Hoy, gracias a la gestión de nuestra gobernadora, cumplimos con una deuda histórica”, afirmó Óscar Gutiérrez, gerente de EGETSA.
Los trabajos de electrificación iniciaron en enero de 2025 y se proyecta que el servicio esté completamente habilitado en agosto. La ejecución de esta obra no solo dignifica la vida de los habitantes de Rioblanco, sino que también ratifica la apuesta de la administración departamental por llevar desarrollo a los territorios que más lo necesitan.
Este tipo de acciones reflejan un modelo de gobierno que prioriza la inversión con impacto social y que reconoce, en la electrificación rural, una herramienta clave para el desarrollo humano y económico del Tolima profundo.




