
Según la versión de testigos y familiares, la adolescente se encontraba en compañía de su madre y otros allegados cuando varios uniformados intentaron detenerla de manera irregular. En medio del forcejeo, la joven habría resultado lesionada tras caer al suelo, lo que puso en riesgo su salud y la de su bebé.
La comunidad rechaza que este procedimiento, que quedó registrado en video, se diera en condiciones que califican como “abusivas y desproporcionadas”. Además, denuncian que la menor fue trasladada en contra de la voluntad de su familia y sin que se brindara información clara sobre su estado de salud o el lugar en el que permanece actualmente.
Los familiares insisten en que la menor ya había sido vinculada meses atrás a un proceso de restablecimiento de derechos por parte del ICBF y que su actual condición de gestación exige un trato humanitario y diferenciado. Señalan que tanto la Policía de Infancia y Adolescencia como el Bienestar Familiar habrían desconocido los protocolos de atención para mujeres gestantes, especialmente tratándose de una menor de edad.
Organizaciones defensoras de derechos humanos en el Tolima han solicitado que se esclarezcan los hechos y se garantice la protección integral de la adolescente y su bebé, recordando que el Estado colombiano tiene la obligación constitucional e internacional de proteger los derechos de la niñez, la maternidad y la familia.




