
La mañana de este lunes comenzó con una escena de protesta en pleno corazón de Ibagué. Varios conductores de busetas urbanas amanecieron encadenados frente a la Alcaldía Municipal, denunciando incumplimientos en los acuerdos firmados a inicios de año con la alcaldesa Johana Aranda.
Según los manifestantes, las promesas relacionadas con mejoras en las condiciones laborales, control al transporte informal y compromisos operativos con las empresas del sistema, no se han cumplido pese a las mesas de trabajo realizadas durante el primer semestre del año.
“Nos cansamos de esperar. La alcaldesa se comprometió a resolver varios temas que afectan nuestro trabajo y la movilidad, pero hasta ahora todo ha quedado en palabras. Por eso decidimos encadenarnos como símbolo de que estamos atados a la falta de soluciones”, aseguró uno de los conductores durante la manifestación.
Los transportadores sostienen que la protesta es pacífica y que no se retirarán del sitio hasta obtener una respuesta formal por parte del despacho de la mandataria o de la Secretaría de Movilidad. Mientras tanto, permanecen instalados frente al edificio administrativo, acompañados de pancartas y cadenas como gesto de inconformidad.
Hasta el momento, la Administración Municipal no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre la situación. Sin embargo, se espera que en el transcurso del día se convoque una mesa de diálogo para intentar destrabar la crisis y evitar que se afecte el servicio de transporte público en la ciudad.




