
El proceso para elegir al nuevo contralor de Ibagué dio un giro inesperado luego de que el concejal Camilo Acevedo se declarara impedido para participar en la votación. La decisión se originó tras una actuación jurídica liderada por el concejal conservador Carlos Beltrán, quien aseguró que debió acudir a una acción de tutela para obtener información que, según él, la Contraloría Municipal había omitido entregar dentro de los plazos legales.
Beltrán explicó que, ante la trascendencia del cargo a elegir, cada concejal debía blindar jurídicamente su voto. Por ello solicitó formalmente a la Contraloría confirmar si algún cabildante tenía procesos activos en la entidad, información necesaria para determinar impedimentos o inhabilidades durante la sesión plenaria.
La solicitud, inicialmente negada, obligó al concejal a presentar una tutela que finalmente reveló que el concejal Camilo Acevedo tenía tres procesos vigentes en la Contraloría Municipal. Bajo este escenario, Beltrán afirmó que estaba en la obligación de presentar la recusación contra Acevedo, quien posteriormente decidió declararse impedido y retirarse de la discusión sobre la elección del contralor.
El hecho ha generado debate en el Concejo y entre la opinión pública, al tratarse de una de las decisiones administrativas más importantes del año.




