
El presidente Gustavo Petro sancionó la Ley del ‘Divorcio Libre’, una reforma histórica al Código Civil que permite que cualquiera de los cónyuges pueda solicitar el divorcio sin necesidad de justificar una causa específica. La iniciativa busca garantizar la autonomía personal y facilitar procesos más respetuosos con la privacidad de las parejas.

La ley, que modifica el artículo 154 del Código Civil, incorpora una nueva causal: «La sola voluntad de cualquiera de los cónyuges». A partir de ahora, los matrimonios podrán disolverse unilateralmente, eliminando la necesidad de argumentar motivos como infidelidades, maltrato o incompatibilidades. Esta reforma pretende evitar conflictos legales prolongados y reducir la exposición de asuntos personales en instancias judiciales.
Aspectos clave de la reforma
1. Divorcio unilateral: Basta con la decisión de uno de los cónyuges para iniciar el trámite de separación, sin necesidad de pruebas o justificaciones.
2. Protección a personas vulnerables: La ley garantiza derechos económicos y de custodia para las partes involucradas. Quien solicite el divorcio deberá proponer acuerdos que incluyan manutención, reparto de bienes y cuidado de los hijos.
3. Apoyo a víctimas de violencia intrafamiliar: Se prioriza la protección de las víctimas, incluyendo la posibilidad de recibir indemnizaciones por daños sufridos durante el matrimonio.
Un avance en derechos individuales
El proyecto fue aprobado tras un extenso debate legislativo que destacó la importancia del libre desarrollo de la personalidad y la autonomía individual. Aunque inicialmente enfrentó resistencia, especialmente de sectores conservadores, la ley obtuvo finalmente el respaldo del Congreso, marcando un hito en la modernización del derecho de familia en Colombia.
Con esta reforma, el país se alinea con tendencias internacionales que promueven procesos de separación más simples, respetuosos y equitativos, fortaleciendo los derechos individuales dentro del marco legal.




