
La indigencia en Ibagué
Una problemática persistente en la Capital Musical
La indigencia en calle representa una de las formas más extremas de exclusión social y pobreza. A pesar de los avances en la ciudad, el número de personas en situación de calle ha aumentado, reflejando la complejidad del fenómeno, que involucra factores estructurales, individuales y sociales. Las razones más reportadas incluyen:
Consumo de sustancias psicoactivas, problemas familiares y falta de apoyo.
Desempleo y pobreza estructural.
Problemas de salud mental sin tratamiento.
Factores como la alta informalidad laboral, el bajo logro educativo y el rezago escolar agravan la situación.
Las personas en situación de calle enfrentan un alto riesgo de violencia, enfermedades, discriminación y muerte prematura. El fenómeno afecta la convivencia urbana, genera percepción de inseguridad y demanda recursos públicos crecientes. La dispersión hacia las periferias complica la atención.
La indigencia persiste y crece ligeramente, lo que señala la necesidad de enfoques más integrales: prevención (vivienda social, salud mental comunitaria), atención inmediata (albergues de calidad) y reinserción (empleo y tratamiento de adicciones).
El gobierno municipal, en cabeza de Johana Aranda, debe impulsar políticas de largo plazo. La inversión sostenida y la participación comunitaria son esenciales para avanzar hacia una ciudad más amable. La situación puede evolucionar con nuevas políticas.
Pero también la población ibaguereña debe tomar posturas y exigir a las autoridades el cierre de fronteras para habitantes de calle que ven en esta ciudad una buena oportunidad, gracias a la generosidad de nuestra gente, ya reconocida a nivel nacional por apoyar al habitante de calle con limosnas, lo que permite que su estadía siga siendo duradera.
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