
La tarde en Lérida no terminó como cualquier otra. Detrás de una iglesia del barrio Minuto de Dios, y tras varios días de seguimiento, las autoridades ubicaron a un hombre de 39 años que era buscado por delitos sexuales.
No fue un procedimiento improvisado. Información de inteligencia y trabajo judicial permitieron dar con su paradero en plena vía pública, donde finalmente fue interceptado.
Según el requerimiento judicial, el sujeto deberá responder por graves acusaciones: acceso carnal abusivo con menor de 14 años agravado y actos sexuales contra una menor, delitos que, de acuerdo con el expediente, habrían ocurrido en repetidas ocasiones.
La captura se ejecutó sin contratiempos, pero el caso deja un fuerte mensaje sobre la gravedad de este tipo de hechos y la necesidad de que las denuncias sigan saliendo a la luz.
Ahora, el hombre enfrenta audiencia mientras la justicia define su futuro.




