
El municipio de Ataco ha entrado en emergencia sanitaria tras la confirmación de dos casos de fiebre amarilla, uno de ellos fatal. En respuesta, la Gobernación del Tolima lideró un Consejo Municipal del Riesgo para coordinar acciones con la Alcaldía, EPS y el hospital local, priorizando la vacunación de la población como principal medida de contención.

Según la secretaria de Salud del Tolima, Katherine Rengifo Hernández, se presentó la investigación epidemiológica de los casos y se establecieron estrategias para evitar nuevos contagios en las veredas afectadas. Las EPS deberán garantizar la vacunación sin barreras a todos los habitantes desde los nueve meses de edad, incluyendo adultos mayores de 60 años.
Además de la inmunización, se implementarán acciones de vigilancia epidemiológica con el apoyo de gestores comunitarios, financiados por recursos anunciados por la Gobernación. También se trabajará en el control del vector con el respaldo del Instituto Nacional de Salud (INS) y el Ministerio de Salud.
El personal del hospital Nuestra Señora de Lourdes ya está recibiendo capacitación sobre fiebre amarilla para garantizar una atención adecuada. Los casos que requieran mayor complejidad serán trasladados al hospital Federico Lleras Acosta de Ibagué.
El alcalde de Ataco, Héctor Fabio Muñoz, aseguró que la vacunación ya comenzó y que se dispondrá de todos los recursos necesarios para frenar el avance de la enfermedad en el municipio.
Actualmente, el Tolima enfrenta dos brotes de fiebre amarilla: uno en el oriente, con casos y muertes en Cunday, Dolores, Prado, Villarrica y Purificación, y otro en el sur, en Ataco. Hasta la semana epidemiológica 13, el departamento registra 46 casos y 19 muertes por la enfermedad.




