
En una contundente arremetida contra las mafias del contrabando y el licor adulterado, el Grupo Operativo Anticontrabando del Tolima (GOAT) desplegó una intervención en el corregimiento de Chicoral, en El Espinal, con el objetivo de frenar una problemática que sigue creciendo y poniendo en riesgo la salud de la comunidad.

La jornada, que reunió a comerciantes, autoridades locales y Policía Nacional, no solo buscó capacitar, sino lanzar una advertencia clara: el control se intensifica y las sanciones serán implacables para quienes participen en estas prácticas ilegales.
El operativo más reciente encendió las alarmas. Más de 60 botellas fueron aprehendidas, entre ellas 40 de licor adulterado y 20 de contrabando, confirmando que el sur del Tolima se mantiene como un punto crítico en la circulación de estos productos ilícitos.
“Estos resultados evidencian que el problema persiste y requiere acciones contundentes”, afirmó Jairo Góngora Monroy, abogado del GOAT, quien además lideró la capacitación enfocada en enseñar a identificar licor adulterado y evitar su comercialización.

Durante la intervención, los comerciantes recibieron herramientas clave para reconocer estampillas legales y detectar irregularidades, en medio de una estrategia que busca cortar de raíz la cadena de distribución ilegal.
Desde la administración local, la corregidora Laura Juliana Rodríguez Páez fue enfática en las consecuencias: multas, cierres de establecimientos y suspensión de actividades para quienes incumplan la norma.
Pero más allá de lo legal, el riesgo es directo para la vida. “El consumo de licor adulterado puede causar graves afectaciones a la salud. Aquí lo principal es proteger a la comunidad”, advirtió la funcionaria.




