
El expresidente de Colombia y actual aspirante al Senado por el Centro Democrático, Álvaro Uribe Vélez, respaldó de manera contundente la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras las reacciones internacionales generadas por la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, en medio de un escenario de alta tensión geopolítica.
A través de un pronunciamiento político de alto calibre, Uribe calificó la actuación de Estados Unidos como un acto de “legítima defensa”, argumentando que el régimen venezolano habría sido durante años un refugio de grupos terroristas, un corredor del narcotráfico internacional y un epicentro de violaciones sistemáticas a la democracia.
“No se puede pretender que nada pase cuando por años se ha albergado a terroristas que amenazan la seguridad nacional de Estados Unidos; se ha servido como corredor aéreo, terrestre y marítimo para trasladar narcóticos; se ha violado la democracia y se ha propiciado un éxodo de nueve millones de ciudadanos”, afirmó el exmandatario.
Uribe fue aún más allá al señalar que la dictadura venezolana ha protegido a narcoterroristas colombianos y ha estimulado la violencia contra el país, lo que —según su postura— justificó una acción directa ante la inacción de los organismos internacionales.
“Estados Unidos ha tenido que hacer lo que debieron hacer los organismos internacionales y las Fuerzas Armadas de Venezuela, que prefirieron el soborno de la dictadura antes que hacer respetar la democracia de su país”, sostuvo.
En su declaración, Uribe también lanzó una advertencia directa a Colombia, rechazando cualquier intento de respaldo o cooperación con el régimen venezolano, especialmente en el marco de la denominada Zona Binacional.
“Que las Fuerzas Armadas de Colombia no entren en el suicidio de proteger a la dictadura”, enfatizó.
El líder del Centro Democrático cerró su mensaje con un llamado al pueblo venezolano para que encuentre un camino de libertad y bienestar colectivo, y con una dura crítica al rumbo político de Colombia, al advertir sobre lo que denominó un “contagio destructor” proveniente del modelo chavista.




