
El Centro Democrático resolvió este lunes 15 de diciembre su definición más estratégica de cara a las elecciones presidenciales de 2026. Tras un proceso interno de medición y análisis político, la dirección nacional del partido eligió a la senadora Paloma Valencia como su candidata oficial para disputar la Casa de Nariño.
La determinación se tomó luego de evaluar de manera conjunta los resultados de dos encuestas contratadas con firmas internacionales. Una de ellas consultó la percepción de la ciudadanía en general y la otra midió la preferencia de la militancia del partido. Ambos estudios fueron ponderados por la cúpula del uribismo, que finalmente comunicó su decisión a las precandidatas.
El pulso interno se concentró en una terna integrada por las senadoras Paloma Valencia, María Fernanda Cabal y Paola Holguín, luego de que otros aspirantes iniciales —Miguel Uribe Turbay y Andrés Guerra— quedaran por fuera del tramo final del proceso. La competencia reflejó las distintas corrientes al interior del partido, pero también la intención de llegar a una definición anticipada que permita consolidar una estrategia electoral sólida.
Con esta designación, Valencia se proyecta ahora como la vocera del Centro Democrático en eventuales consultas interpartidistas previstas para marzo de 2026, escenario en el que se evalúa una posible convergencia con otras colectividades como el Partido Liberal, Cambio Radical y el Partido Conservador. Las conversaciones políticas continúan abiertas y el formato de esa alianza aún no está definido.
Por ahora, el uribismo cierra filas en torno a una candidatura única y activa formalmente su ruta hacia la contienda presidencial, en un contexto político marcado por la reconfiguración de fuerzas y la anticipación de alianzas clave rumbo a 2026.




