
La Asociación Andina de Carga Liviana (A.A.C.L.) emitió un comunicado en el que rechaza las agresiones físicas y el vandalismo contra un transportador de carga, hechos registrados el pasado 7 de agosto en la glorieta de La Ambalá, en Ibagué, durante una protesta y bloqueo vial realizado por personas vinculadas al transporte ilegal.

El presidente del gremio, José Edilson Pava, calificó el episodio como una muestra más de la “falta de control” que atraviesa la ciudad en materia de movilidad. Señaló que persisten problemas como el mal estado de la malla vial, el incumplimiento de un contrato de semaforización y el crecimiento del transporte ilegal.
La A.A.C.L. recordó que los alcaldes, como primera autoridad de policía, están llamados a hacer cumplir la ley, en especial las normas que regulan el transporte público legalmente constituido. En ese sentido, solicitó a la alcaldesa Johana Aranda garantizar condiciones para el ejercicio de la actividad y enfrentar el desorden que —según el gremio— impera en la movilidad de Ibagué.




