
La extorsión telefónica desde cárceles sigue azotando a los habitantes del norte del Tolima. Durante su visita a Herveo, la gobernadora Adriana Matiz recibió múltiples denuncias de campesinos y comerciantes que aseguran ser blanco de amenazas y exigencias de dinero por parte de delincuentes que operan desde centros penitenciarios.
Ante la gravedad de la situación, Matiz exigió acciones inmediatas a la Fuerza Pública para frenar este delito. «¡No podemos permitir que nuestros campesinos sigan siendo víctimas de estos bandidos!», declaró.
Como parte de la respuesta, la gobernadora anunció una intervención en Herveo, Casabianca y Fresno, con el apoyo del Ejército y la Policía. El plan incluye operativos de control, campañas de prevención y un llamado a la ciudadanía para que denuncie cualquier intento de extorsión.
Las autoridades han reiterado que los extorsionistas utilizan intimidaciones para obligar a sus víctimas a consignar dinero, haciéndose pasar por grupos armados. Recomiendan a la población no ceder ante estas amenazas y reportar de inmediato a las líneas oficiales de denuncia.




