
El mercado cambiario colombiano reaccionó este lunes con un fuerte movimiento a la baja. En los primeros minutos de la jornada, la divisa estadounidense rompió el soporte de los $3.400, registrando un desplome de más de 60 pesos frente al cierre de la semana anterior.
La abrupta valorización del peso colombiano se produce como respuesta inmediata a los resultados electorales de este domingo, que confirmaron la victoria del candidato conservador Abelardo de la Espriella en la segunda vuelta presidencial.
El «Efecto De la Espriella»
El retroceso de la moneda extranjera refleja la lectura positiva que los mercados financieros y el sector empresarial le han dado al desenlace electoral. Tras una reñida contienda contra el candidato Iván Cepeda, el triunfo de la fórmula de derecha ha inyectado una fuerte dosis de optimismo en los inversionistas.
El dato clave: La apertura por debajo de los $3.400 disipa la presión alcista que venía acumulando la divisa por la profunda incertidumbre electoral de las últimas semanas.
Durante su campaña, el ahora presidente electo enfocó sus propuestas económicas en la reducción del tamaño del Estado, el respaldo a la inversión privada y el fomento a la industria de hidrocarburos, pilares que históricamente generan confianza en el capital extranjero.
Comportamiento de la divisa en la jornada
El impacto en las mesas de dinero fue inmediato apenas inició la negociación:
Apertura contundente: El dólar inició operaciones en la franja de los $3.390 – $3.398, borrando de tajo más de 60 pesos en sus primeras transacciones del día.
Activos locales al alza: La menor percepción de riesgo político hizo que los grandes capitales se desprendieran de sus posiciones de refugio en dólares para inyectar liquidez en activos locales.
Lo que espera el mercado
Si bien la reacción inicial marca una clara tendencia de apreciación del peso, los analistas de Wall Street y de la plaza local proyectan que la tasa de cambio buscará un nivel de equilibrio en los próximos días. La atención de los corredores de bolsa se centrará ahora en las señales que envíe el gobierno entrante durante el proceso de empalme.
Para consolidar esta racha positiva, el mercado exige claridad sobre dos frentes fundamentales:
1. El gabinete económico: El nombre de quién ocupará el Ministerio de Hacienda será la principal brújula para determinar si el dólar se mantendrá en estos niveles o si volverá a rebotar.
2. La gobernabilidad: Al recibir un país políticamente dividido casi por la mitad, la capacidad de De la Espriella para tramitar sus reformas sin fricciones profundas en el Congreso será el termómetro a mediano plazo para la estabilidad macroeconómica.
Por lo pronto, la barrera psicológica de los $3.400 se ha roto, y los mercados han otorgado su primer voto de confianza a la nueva administración.




