
Justo cuando la atención del país debería estar centrada en los estadios de Norteamérica y en el desempeño de la Selección Colombia en el Grupo K de la Copa del Mundo, una situación inaudita ha irrumpido desde los estrados judiciales. El Juzgado Tercero de Pequeñas Causas de Suba, en Bogotá, admitió para su estudio una insólita acción de tutela contra los ídolos del fútbol nacional James Rodríguez y Luis Díaz, así como contra la Federación Colombiana de Fútbol (FCF), acusándolos del grave delito de «traición a la patria».
El recurso legal, que ha desatado más burlas que preocupaciones legales, demuestra cómo la profunda polarización política del país y el uso descontrolado de las noticias falsas han logrado colarse en la máxima cita del fútbol mundial.
Una «traición» impulsada por Inteligencia Artificial
El accionante, identificado como el ciudadano Francisco Javier Zuluaga, radicó la tutela de manera verbal. ¿El motivo? Un video y unas imágenes que circularon masivamente en redes sociales, donde supuestamente los futbolistas realizaban un gesto institucionalizado por el político Abelardo de la Espriella en su campaña presidencial, tras la victoria de Colombia sobre Uzbekistán.
Sin embargo, el material gráfico que motivó esta acción legal no es más que un montaje creado con inteligencia artificial (IA). A pesar de la falsedad evidente de las pruebas, el juzgado procedió con el trámite formal de notificación, requiriendo a la FCF para que entregara las direcciones de contacto de los dos jugadores, quienes actualmente se encuentran concentrados en Guadalajara, México, de cara a su partido contra República Democrática del Congo.
Periodistas deportivos estallan ante la «perorata incoherente»
La noticia, revelada inicialmente por el director de Gol Caracol, Javier Hernández Bonnet, no tardó en generar un fuerte rechazo por la falta de rigor del sistema judicial al darle trámite a una queja sin fundamento.
El comentarista deportivo Carlos Antonio Vélez fue el más duro al respecto, tras asegurar haber escuchado el audio de seis minutos con el que se radicó la demanda. «Quien la hizo debería darse una pasadita por un especialista. La salud mental hay que cuidarla. Seis minutos de una perorata somnífera e incoherente… Lo grave es que exista una autoridad judicial que le dé valor a eso», sentenció Vélez en su cuenta de X.
Impacto jurídico nulo, pero un reflejo preocupante
Expertos en derecho constitucional han sido claros en que este recurso no prosperará. La tutela ni siquiera especifica qué derecho fundamental se le está vulnerando al accionante, requisito indispensable para este tipo de mecanismos. Esto garantiza que la participación deportiva de James y ‘Lucho’ no corre ningún peligro.
No obstante, desde el análisis político, este episodio deja un sabor amargo. Que el sistema judicial deba destinar tiempo y recursos a tramitar una demanda verbal basada en fake news electorales, evidencia cómo la política tóxica no respeta ni siquiera los pocos espacios de cohesión nacional que le quedan a Colombia.




