
En plena madrugada y sobre una de las vías clave del sur del Tolima, un operativo conjunto dejó al descubierto un nuevo eslabón en la cadena de la minería ilegal.
Uniformados de la Policía, con apoyo del Ejército, interceptaron un tractocamión que movilizaba una retroexcavadora entre Chaparral y Ortega. El procedimiento, que se adelantó hacia la 1:05 a. m., levantó sospechas desde el primer momento: el conductor aseguró que se dirigía hacia Ataco, pero no pudo presentar un solo documento que respaldara el transporte de la maquinaria.
La ausencia total de permisos encendió las alertas de las autoridades, que procedieron a inmovilizar tanto el vehículo como el equipo pesado, pieza clave en actividades extractivas ilegales que afectan gravemente los ecosistemas de la región.
El caso quedó en manos de la autoridad de tránsito de Chaparral, mientras que al conductor se le impuso un comparendo por incumplir la normatividad vigente que regula este tipo de movilizaciones en el departamento.
Detrás de este operativo no solo hay un control de carretera: las autoridades buscan frenar el uso indiscriminado de maquinaria amarilla en zonas donde la minería ilegal ha dejado huellas ambientales difíciles de revertir.




