
La senadora y candidata presidencial del Centro Democrático, Paloma Valencia, rechazó de forma tajante cualquier posibilidad de división interna del partido luego de la renuncia de María Fernanda Cabal, quien había solicitado una eventual escisión como parte de su salida de la colectividad.
En diálogo con Blu Radio, Valencia afirmó que el Centro Democrático no aceptará fracturas y defendió la unidad como principio político de la organización.
“Escisiones del partido no habrá. Este es un partido monolítico, que no se va a escindir ni a partir. En los partidos alguien gana y alguien pierde, pero se mantienen unidos”, sostuvo.
La dirigente explicó que, de acuerdo con los estatutos del partido, una escisión solo podría ser aprobada por la Convención Nacional, instancia que ya se llevó a cabo, por lo que la petición carecería de viabilidad jurídica y política.
La solicitud fue planteada en la carta de renuncia presentada por José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán y esposo de Cabal, en la que se proponía la creación de una nueva colectividad política liderada por la senadora saliente como una “salida digna” tras su ruptura con el uribismo.
Aunque Valencia aseguró que la decisión de Cabal será respetada, advirtió que, de concretarse su salida, debería dejar su curul, ya que fue elegida con el aval del Centro Democrático.
Analistas políticos coinciden en que negar la escisión busca evitar la fragmentación del voto uribista, en un escenario electoral clave de cara a las presidenciales de 2026. Desde el entorno de Cabal se ha señalado que su decisión obedece a la falta de garantías internas y a cuestionamientos sobre el proceso que llevó a Valencia a ser elegida candidata presidencial, reclamos que esta ha rechazado, insistiendo en que el mecanismo fue transparente y legítimo.




