
El presidente Gustavo Petro confirmó que el precio de la gasolina en Colombia continuará al alza como consecuencia directa de la escalada del conflicto en Medio Oriente, un escenario que ya está presionando los mercados internacionales del petróleo.
El mandatario fue enfático en señalar que el país no retomará esquemas de subsidios para contener el impacto en los combustibles, argumentando la necesidad de mantener la sostenibilidad fiscal. “No habrá subsidios a la gasolina. Colombia no puede seguir asumiendo esos costos en medio de la coyuntura internacional”, indicó.
Impacto internacional: petróleo al alza
La advertencia del Gobierno se da en un contexto de alta volatilidad energética. Expertos del sector han señalado que, de agravarse la crisis geopolítica en Medio Oriente —región clave en la producción mundial de crudo—, el precio del barril podría escalar hasta los 180 dólares.
Este incremento estaría impulsado por posibles restricciones en la oferta global, interrupciones en rutas estratégicas de transporte y decisiones de países productores frente a la incertidumbre del mercado.
Efecto en Colombia
En el caso colombiano, el aumento del precio internacional del petróleo tiene un efecto directo en el costo interno de los combustibles. Aunque Colombia es productor de crudo, el país importa gasolina refinada, lo que lo hace vulnerable a las variaciones del mercado externo.
Durante los últimos años, el Gobierno ha venido desmontando gradualmente el subsidio al combustible a través del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), un mecanismo que acumuló un déficit millonario.
Con este nuevo escenario, se prevé que los incrementos continúen en los próximos meses, impactando directamente el costo del transporte, la logística y, en cadena, el precio de bienes y servicios.
Presión sobre la inflación
Analistas advierten que el alza en la gasolina podría traducirse en presiones inflacionarias adicionales, afectando el bolsillo de los colombianos. Sectores como el transporte de carga y pasajeros serían los primeros en reflejar estos incrementos, con posibles ajustes en tarifas.
Llamado a la transición energética
Desde el Gobierno, la coyuntura también ha sido presentada como una oportunidad para acelerar la transición hacia energías limpias. Gustavo Petro ha insistido en que la dependencia de los combustibles fósiles expone al país a este tipo de choques externos.
“Este tipo de crisis demuestra la urgencia de avanzar hacia un modelo energético más sostenible”, han reiterado desde el Ejecutivo.
Incertidumbre en el mercado
Mientras tanto, el comportamiento del precio del petróleo seguirá atado a la evolución del conflicto en Medio Oriente y a las decisiones de grandes productores. En ese escenario, Colombia se prepara para un periodo de combustibles más costosos y ajustes económicos derivados de la dinámica global.




