
Nacer y crecer en el sur del Tolima es un orgullo; pero durante muchos años también fue un desafío. Chaparral, como tantos municipios del país, vivió de cerca las consecuencias de la guerra. Una que lastimó hogares, marcó generaciones y dejó huellas profundas en la vida de personas como María Janeth Sabogal Robles.

Su historia no se cuenta desde la distancia. Ella nació y creció en la vereda La Sonrisa (Corregimiento de La Marina), de Chaparral, un territorio golpeado por el conflicto armado; violencia que tocó la puerta de su hogar en 1994 con el asesinato de su padre y su hermano menor. Esa experiencia temprana le dejó una convicción clara a esta madre cabeza de hogar de tres hijos, quien además de su labor social vela por el bienestar de su madre: el silencio y el miedo no podían ser una opción.
Por eso decidió formarse y organizarse. Realizó su primaria en la escuela de la vereda La Sonrisa, se graduó como bachiller del Instituto Nacional Manuel Murillo Toro y posteriormente se convirtió en contadora pública de la Universidad Central. Más adelante cursó una especialización en Gestión Financiera Pública en la Universidad Externado de Colombia, fortaleciendo su preparación para el servicio público.

Su liderazgo se construyó en procesos comunitarios y organizaciones de víctimas; pero también gracias a una trayectoria profesional amplia en espacios como el Congreso de la República, en el Instituto Colombiano de Energía Eléctrica (ICEL), en el Instituto de Planificación y Promoción de Soluciones Energéticas (IPSE) y en la Unidad Nacional de Estupefacientes. También hizo parte de Comcaja y recientemente se desempeñó como Secretaria de la Mujer de la Gobernación del Tolima.
Su aspiración a la Circunscripción Transitoria Especial de Paz (CITREP) no nace de una ambición personal; sino de una certeza: las víctimas deben estar representadas por quienes han vivido la historia. María Janeth no habla por las víctimas; el poder de su voz nace desde la experiencia.
Este domingo 8 de marzo, las comunidades rurales de Ataco, Chaparral, Planadas y Rioblanco tienen la posibilidad de elegir el Corazón Verde, 502, de votar por María Janeth Sabogal Robles y elegir memoria, dignidad y representación real para el sur del Tolima.




