
Las comunidades víctimas del conflicto armado en el sur del Tolima eligieron a María Janeth Sabogal Robles como su representante a la Cámara a través de la Circunscripción Transitoria Especial de Paz (CITREP), tras las elecciones legislativas del 8 de marzo.
De acuerdo con el preconteo de la Registraduría, Sabogal obtuvo 4.356 votos, equivalentes al 25,52 % de la votación válida, respaldada por la organización ASOAMBEIMA, lo que le permitió imponerse frente a otros aspirantes de organizaciones de víctimas y sociales de la región.
Esta curul representa a municipios del sur del Tolima históricamente afectados por el conflicto armado, donde las comunidades eligieron directamente a su vocera en el Congreso para el periodo 2026-2030.
Una vida marcada por la violencia
La historia de María Janeth Sabogal está profundamente ligada a la realidad del conflicto en el territorio que ahora representará en el Congreso.
Nació y creció en la vereda La Sonrisa, en el corregimiento La Marina de Chaparral, una zona rural que durante décadas sufrió los impactos de la violencia armada.
En 1994, el conflicto golpeó directamente a su familia cuando su padre y su hermano menor fueron asesinados, un hecho que marcó su vida y su liderazgo social.
A partir de esa experiencia, Sabogal decidió vincularse a procesos comunitarios y de acompañamiento a víctimas del conflicto, convencida de que el silencio y el miedo no podían ser una opción.
Actualmente es madre cabeza de hogar de tres hijos y también asume el cuidado de su madre, mientras desarrolla labores sociales en defensa de las comunidades rurales y víctimas del sur del Tolima.
Representación de las víctimas en el Congreso
Las curules de paz fueron creadas tras el Acuerdo de Paz para garantizar representación política a territorios golpeados por la guerra. En estas circunscripciones no participan partidos políticos tradicionales, sino organizaciones de víctimas, campesinos y líderes sociales.
Con su elección, Sabogal llevará al Congreso las demandas de comunidades rurales que durante años han reclamado reparación, desarrollo rural, seguridad y presencia institucional en el territorio.
Su llegada a la Cámara marca un nuevo capítulo en la representación política del sur del Tolima, una región que durante décadas vivió en medio del conflicto armado y que ahora busca hacer escuchar su voz en el escenario legislativo nacional.




