
Durante la Semana Santa, Ibagué vivió jornadas críticas tras la atención de cerca de 20 emergencias que se registraron tanto en la zona urbana como rural. Incendios, inundaciones, deslizamientos y caídas de árboles mantuvieron en máxima alerta al Cuerpo Oficial de Bomberos, que respondió de manera oportuna a cada uno de los llamados.

“Se destacaron dos incendios estructurales de gran impacto, uno en el sector de Villa Arkadia y otro en el barrio Arkalá. Lamentablemente, uno de estos dejó como saldo la muerte de un canino. Además, desde la Dirección de Gestión del Riesgo se entregaron ayudas humanitarias a las familias afectadas”, informó Jean Pineda, director de Bomberos.
Las intensas lluvias también provocaron la caída de árboles, ramas y guaduas en distintos puntos de la ciudad, generando riesgo para la comunidad. Emergencias de este tipo fueron atendidas en sectores como Metaima, la calle 43 con Ferrocarril, la carrera Quinta cerca al colegio La Sagrada Familia, así como en barrios Alaska, Entrerríos, Cádiz y Portales del Norte.
A esto se sumaron dos incendios forestales en Nazareth y La Martinica, además de un deslizamiento en zona rural, en el sector de La Flor, sobre la vía hacia San Bernardo.
El panorama más complejo se vivió al sur de la ciudad, donde las fuertes lluvias del domingo 5 de abril provocaron inundaciones en barrios como San Isidro, Venecia, Granada y Jazmín. Varias viviendas resultaron afectadas, aunque, por fortuna, no se reportaron personas lesionadas.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para reportar cualquier emergencia a las líneas 119 y 123 y actuar con prevención ante la temporada de lluvias.





